{"product_id":"glitch-iv","title":"Glitch IV","description":"\u003cp\u003e\u003cstrong\u003eGLITCH IV\u003c\/strong\u003e\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003e¿Y si cada decisión que tomamos fabrica una realidad\u0026nbsp;\u003cbr\u003emientras ejecuta silenciosamente cientos de otras?\u0026nbsp;\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003eLa ciudad donde no vivimos.\u0026nbsp;\u003cbr\u003eLa persona que no amamos.\u0026nbsp;\u003cbr\u003eEl riesgo que no asumimos.\u0026nbsp;\u003cbr\u003eLa conversación que nunca ocurrió.\u0026nbsp;\u003cbr\u003eEl instante preciso en que pudimos convertirnos en alguien distinto\u0026nbsp;\u003cbr\u003ey elegimos continuar siendo reconocibles.\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003eNos tranquiliza pensar que esas posibilidades desaparecieron,\u0026nbsp;\u003cbr\u003eque fueron eliminadas por el simple hecho de no haber ocurrido.\u0026nbsp;\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003eGLITCH IV propone algo considerablemente más incómodo:\u003cbr\u003e¿Y si NUNCA desaparecieron?\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003eQuizás exista una acumulación invisible de todo aquello que pudimos ser.\u003cbr\u003eUna energía psicológica residual producida por identidades interrumpidas,\u0026nbsp;\u003cbr\u003edeseos contenidos, decisiones aplazadas y futuros que alguna vez estuvieron\u0026nbsp;\u003cbr\u003elo suficientemente cerca como para parecernos posibles.\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003eEn GLITCH IV, el portal ya no funciona como acceso hacia otra realidad.\u0026nbsp;\u003cbr\u003eLa dirección se ha invertido. Algo proveniente de esa otra posibilidad\u0026nbsp;\u003cbr\u003eestá ejerciendo presión sobre ésta.\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003eEl gran vacío central aparenta silencio,\u0026nbsp;\u003cbr\u003epero su núcleo contradice esa calma.\u0026nbsp;\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003eAlgo emerge con volumen, densidad y violencia visual;\u0026nbsp;\u003cbr\u003emateria detenida exactamente en el instante en que atraviesa\u0026nbsp;\u003cbr\u003euna frontera que nunca estuvo diseñada para permitirle pasar.\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003eQuizás esa energía… ERES TÚ.\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003eNo el tú que existe,\u0026nbsp;\u003cbr\u003esino El Otro. La Otra.\u0026nbsp;\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003eLa versión tuya que tomó aquella decisión que tú no te atreviste a tomar.\u0026nbsp;\u003cbr\u003eLa que se fue cuando permaneciste.\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003eLa que dijo sí cuando dijiste no.\u0026nbsp;\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003eLa que destruyó una identidad que tú decidiste proteger\u0026nbsp;\u003cbr\u003ey para descubrir hasta dónde podía llegar.\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003eAquí aparece la verdadera violencia psicológica de la obra.\u0026nbsp;\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003e¿Qué ocurriría si pudieras encontrarte,\u0026nbsp;\u003cbr\u003econ la persona en la que te habrías convertido?\u0026nbsp;\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003ePorque existe una posibilidad todavía más perturbadora:\u0026nbsp;\u003cbr\u003eque esa otra versión haya evolucionado mucho más allá\u0026nbsp;\u003cbr\u003ede la identidad que hoy reconoces como propia.\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003e¿Qué parte de mí tuve que sacrificar para convertirme en quien soy HOY?\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003eAlrededor del portal, el color registra esa fractura.\u0026nbsp;\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003eEl amarillo no ilumina: interrumpe.\u0026nbsp;\u003cbr\u003eIrrumpe como una descarga de conciencia\u003cbr\u003edentro de un sistema que intenta conservar coherencia,\u0026nbsp;\u003cbr\u003emientras los azules y turquesas introducen una frecuencia fría,\u0026nbsp;\u003cbr\u003edistante, casi extraterritorial, como fragmentos de una lógica\u0026nbsp;\u003cbr\u003eque todavía no sabemos interpretar.\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003eEntre ellos aparecen chispas anaranjadas:\u0026nbsp;\u003cbr\u003epequeños episodios de combustión, fricción\u0026nbsp;\u003cbr\u003ey materia sometida a transformación.\u0026nbsp;\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003eDebajo de esa actividad cromática persiste una mezcla de rojo y negro\u0026nbsp;\u003cbr\u003eque inicialmente se percibe como oscuridad.\u0026nbsp;\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003ePero el rojo nunca desaparece.\u0026nbsp;\u003cbr\u003ePermanece latente como violencia,\u0026nbsp;\u003cbr\u003ememoria e impulso comprimido\u0026nbsp;\u003cbr\u003ebajo una superficie que intenta contenerlo.\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003eEsa ambigüedad convierte el fondo en territorio psicológico.\u0026nbsp;\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003eEn GLITCH IV, la oscuridad deja de ser ausencia y se convierte en un PORTAL hacia una energía que existe más allá de los límites de nuestra conciencia.\u003cbr\u003e\u003c\/p\u003e","brand":"Víctor Lleras Art","offers":[{"title":"48” x 60”","offer_id":52452550312234,"sku":null,"price":7500.0,"currency_code":"USD","in_stock":true}],"thumbnail_url":"\/\/cdn.shopify.com\/s\/files\/1\/0885\/1007\/1082\/files\/WhatsAppImage2026-08-23at23.58.03.jpg?v=1788301645","url":"https:\/\/victorllerasart.com\/es\/products\/glitch-iv","provider":"Víctor Lleras Art","version":"1.0","type":"link"}